Te desvelamos qué consideramos como conductores en la circulación de vehículos y cuáles son las principales normas a cumplir en el caso de ser uno de ellos.

Dentro de la circulación y de la educación vial hay un gran protagonismo e importancia de los conductores. Sus acciones son las más decisivas a la hora de mantener la máxima seguridad en el tránsito de vehículos por la vía pública. También es importante la actitud de pasajeros o peatones, con los que convive en este ámbito, pero en el caso de un conductor el uso de una máquina (un coche, moto, camión…) aporta mayor peligrosidad a sus decisiones.

 

EN ESTE ARTÍCULO ENCONTRARÁS

  1. Normas de educación vial para conductores
  2. ¿Qué consideramos que es un conductor?
  3. Principales normas de educación vial para conductores

 

Normas de educación vial para conductores

 

Por esta razón, no hace falta una formación específica para ser pasajero o peatón, pero sí para conducir un vehículo, sea cual sea. Así, cualquier persona que quiera adquirir la cualidad de conductor debe formarse y sacarse un permiso específico para ello. En esta formación, aprenderá las diferentes normas que atañen a la conducción y por qué es importante cumplir con todas ellas para evitar accidentes y, sobre todo, para evitar daños irreparables como es la muerte. 

 

Así, cualquier decisión que tome un conductor puede ser clave para mantenerse él mismo con vida o para que otras personas no corran el riesgo de perderla, ya sean peatones o pasajeros. Sin duda, esto hace que todos los conductores tengan que tener una mayor responsabilidad a la hora de manejar un vehículo, teniendo en cuenta la peligrosidad de algunas infracciones al volante, como superar el límite de velocidad, entre otras.

¿Qué consideramos que es un conductor?

 

Antes de continuar exponiendo las principales normas de educación vial para conductores, hay que profundizar en las características de este tipo de personas. O, lo que es lo mismo, ¿Qué son los conductores? Este término hace referencia a los individuos, hombre o mujer, que dirigen a un vehículo, sea cual sea este: moto, coche, autobús, camión…

 

Así, los conductores son los encargados de llevar el mando de un vehículo, teniendo que estar colocados en el lugar del volante y elementos de dirección del mismo. Dentro de ellos, se pueden distinguir varios tipos, según el vehículo (motorista, camionero…), pero también una modalidad extendida a todos ellos: el conductor novel. 


Este último es aquel que se acaba de sacar el permiso de conducir y adquiere esa cualidad de novel durante el primer año de carnet. Se identifica con una ‘L’ mayúscula blanca sobre una lámina de color verde en la parte trasera de su vehículo.

Principales normas de educación vial para conductores

 

Ahora bien, ¿Cuáles son las normas principales para conductores? ¿Cómo pueden contribuir estos con su conducción en la seguridad? A continuación, se presentan hasta 15 normas específicas de educación vial para las personas que dirigen un vehículo. Su responsabilidad es clave para salvar vidas.

Norma #1: El cinturón de seguridad no es una opción

El cinturón de seguridad es uno de los elementos de seguridad pasiva más importantes dentro de un vehículo, donde deben llevar de manera obligatoria conductores y pasajeros. En el caso de los conductores no hay ninguna excepción, habiendo incluso elementos adaptados al cinturón en caso de estar embarazada. No usar este elemento no sólo puede ser mortal en caso de accidente, sino que puede conllevar una sanción grave de 200 euros y la pérdida de tres puntos.

Norma #2: Los límites de seguridad salvan vidas

Las señales de tráfico en las que se indican los límites de seguridad en las vías públicas no son mero adorno o se han colocado por casualidad. Estas señalizaciones han sido pensadas para indicar la velocidad adecuada a ese lugar, siendo peligroso superar dicho límite. Por ello, no respetar la velocidad indicada en estas señales puede ser motivo de accidente y puede poner en peligro tu vida, la de tus familiares y la del resto de personas en la carretera. 

Norma #3: Circular por la derecha y respetar la prioridad de paso

Tampoco es un capricho que las normas de circulación obliguen a conducir por la derecha, si no se está adelantando, y que se respete la prioridad de paso. Estos dos principios son básicos para mantener un orden en la carretera, donde de no haberlos el tráfico se convertiría en un auténtico caos. Por ello, respeta estas dos normas y no contribuyas con atentes contra el orden de la circulación vial.

Norma #4: El alcohol, las drogas, el tabaco y la medicación, enemigos

Bajo ningún concepto, se puede conducir un vehículo bajo el efecto de las drogas, al igual que si se supera la tasa de alcoholemia o si se ha tomado un medicamento que puede afectar a la atención al volante. Estas tres causas representan tres de los factores de riesgo más altos en la mortalidad en la carretera. Por ello, siempre que vayas a conducir, no bebas alcohol, no tomes medicación que afecte a la conducción y, por supuesto, nada de drogas. Tampoco se debe fumar mientras se conduce, puesto que el hecho de sujetar el cigarrillo en una mano puede ocasionar grandes distracciones y una menor capacidad de reacción.

Norma #5: El estrés tampoco es un aliado al volante

Con menos incidencia se apunta al estrés como peligro en la conducción, donde también es otro enemigo para mantener la seguridad al volante. Así, si estás alterado por cualquier circunstancia, se recomienda no conducir. Un estado de estrés o ansiedad puede alterar nuestra atención al volante y puede resultar muy peligroso, por lo que el riesgo de accidente también queda latente en esta situación. Así, resulta muy aconsejable que se genere un ambiente cómodo y agradable en el interior del vehículo, sin ruidos o conversaciones que susciten excitación. 

Norma #6: Llevar a cabo una conducción preventiva y eficiente

En la conducción se aplica muy bien el dicho de: más vale prevenir que curar. En esta línea, se aplica el principio de que una conducción más preventiva, en la que evitar cualquier riesgo innecesario, contribuirá a una mayor seguridad. Así, los conductores que mantienen la distancia de seguridad, tanto lateral como frontal, y que siempre evitan realizar adelantamientos o maniobras que susciten un riesgo, tendrán una menor probabilidad de sufrir un accidente. Por su parte, conducir sin brusquedad con nuestro coche también representará una mayor seguridad puesto que el vehículo responderá mejor a cualquier movimiento.

Norma #7: Di no a los adelantamientos innecesarios

Siguiendo con la línea anterior, se recomienda intentar evitar cualquier adelantamiento innecesario. Es decir, no llevar a cabo un adelantamiento cuando hay que detenerse metros después en un semáforo, en un Stop o en otro lugar. Esto puede ocasionar un golpe o accidente y no supone ningún avance en tu marcha, puesto que es un riesgo del que se puede prescindir.

Norma #8: No cumplir con las normas por miedo a una multa

Una de las grandes recomendaciones para que la conducción sea segura y buena es cumplir con todas las normas de tráfico por convencimiento y no porque haya temor a una sanción administrativa o penal. La normativa existe para que haya una mayor seguridad y siempre cumple con criterios lógicos a la hora de aplicarse a la circulación de vehículos. Cabe recordar también que cualquier indicación que haga un agente es por una causa y debemos de obedecerla sin desconfiar de una mala práctica por su parte.

Norma #9: El sueño o la fatiga, grandes amenazas

Dos de los grandes peligros a evitar al volante son el sueño y la fatiga. Conducir en ambas situaciones debilita la capacidad de reacción o de buena conducción y, por esta razón, se recomienda evitar conducir con cualquier síntoma de sueño o de fatiga. De hecho, y según la DGT, el sueño es una de las causas más comunes en los accidentes de tráfico, con una especial incidencia en conductores profesionales. 

Norma #10: Descansar cada dos horas

En esta línea y, sobre todo, cuando se realizan viajes largos se recomienda realizar una parada cada dos horas para cumplir con un descanso adecuado y contribuir a una conducción más eficiente. Llevar a cabo estas paradas técnicas en los viajes hará que el conductor pueda estirar las piernas y relajar el cuerpo y la vista durante unos minutos para que no se haga pesado el trayecto.

Norma #11: No comer ni beber mientras conduces

Por otro lado, se recomienda no comer ni beber mientras se conduce, puesto que estas prácticas pueden distraer en gran medida al conductor. Además, son dos acciones que suelen precisar del uso de las manos, puesto que representa un gran peligro ante cualquier imprevisto en carretera. Y es que las manos siempre deben ir en el volante y, como única excepción, en la palanca de cambios. Cualquier tarea que implique tener alguna de ellas ocupadas es objeto de peligro. En los viajes largos, se puede optar por la parada cada dos horas para hidratarse y comer algo, siendo aconsejable no tomar comidas copiosas o bebidas con gas de cara a una mayor comodidad del conductor durante la marcha posterior en carretera. 

Norma #12: Evitar distracciones con la radio, el GPS o el móvil

En la línea de las distracciones más comunes en los accidentes también se hallan la manipulación de la radio, el GPS o el teléfono móvil. Todos estos aparatos se deben evitar durante el trayecto, siendo recomendable configurar cualquier preferencia en ellos antes de iniciar la marcha. También hay que olvidarse de aprovechar los atascos o las paradas en los semáforos para maquillarse, leer o buscar cosas.

Norma #13: Una correcta postura al volante, clave

También es decisivo llevar una correcta posición para conducir de la mejor manera. La distancia del asiento a los pedales, la postura de la espalda, las piernas y los brazos contribuyen a que nuestro cuerpo sufra menos y, por ende, responda mejor ante cualquier estímulo. Regular el asiento, y también los espejos, es la principal tarea que tenemos que hacer antes de iniciar un viaje.

Norma #14: No molestar al resto de conductores, pasajeros o peatones

Dentro de las normas básicas de convivencia en la circulación se encuentra la responsabilidad de cada uno de evitar ocasiones molestias al resto de conductores, pasajeros o peatones. Intentar relacionarnos de una manera solidaria con ellos (ceder el paso en un atasco, en una incorporación en la autovía…) sumará de cara a una mayor seguridad. En este sentido, se debe apuntar que hay que relacionarse con el resto de usuarios en la carretera sólo en caso necesario, con el uso de las luces, el claxon…

Norma #15: Evitar conducir con situaciones adversas

Por último, hay que intentar conducir lo menos posible mientras haya fenómenos adversos como lluvias extremas, nieve, hielo… Si no se puede evitar conducir en estas circunstancias, se debe extremar la precaución y siempre ir preparado en el coche para cualquier imprevisto: cadenas para la nieve, víveres por si debemos parar, etc.

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¡Lo Quiero!

 


Jesús Canto Jesús Canto
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